Fútbol 04/11/2026 · 17:26

Lo nunca visto: ¡51 tarjetas rojas en un partido de fútbol!

Sucedió en Brasil en un encuentro del Minas Gerais Sub20 entre el Uberlândia y el Mamoré. Terminó con intervención policial.

El fútbol brasileño ha vuelto a acaparar las miradas del mundo, pero esta vez por un escándalo sin precedentes en la historia del deporte. El partido de ida de las semifinales del Campeonato de Segunda División Sub-20 de Minas Gerais, disputado en el Estadio Parque do Sabiá entre Uberlândia y Mamoré, finalizó con la inverosímil cifra de 51 tarjetas rojas, estableciendo un nuevo récord mundial.

> 🤯 51 RED CARD SHOWN IN A MATCH IN BRAZIL! > > The match between Uberlândia and Mamoré ended in a mass brawl and a world > record: players were shown 43 red cards, with another 8 handed to the coaching > staff > > The fight broke out early in the second half and lasted around 40 minutes.… > pic.twitter.com/p3LLoiNGdj [https://t.co/p3LLoiNGdj] > > — GOAL24 (@GOAL24Main) November 4, 2026 > [https://x.com/GOAL24Main/status/2117977533723357429?ref_src=twsrc%5Etfw]

El encuentro transcurría con normalidad y el equipo visitante, Mamoré, lideraba el marcador por 1-3. Sin embargo, la locura estalló en el tiempo de descuento, justo después del tercer gol de los visitantes. El futbolista Davi Fernandes Bittencourt, de Mamoré, corrió hacia el banquillo local para celebrar el tanto realizando gestos obscenos, insultos y provocaciones directas a sus rivales.

Batalla campal, destrozos e intervención policial

La provocación encendió una mecha incontrolable. Jugadores titulares, suplentes, miembros del cuerpo técnico e incluso los recogepelotas se enzarzaron en una multitudinaria pelea donde volaron puñetazos, patadas, sillas y hasta camillas médicas.

Una odisea arbitral directa a los libros de historia

El colegiado principal del encuentro, Fernando Patrick Drosghic Modesto, tuvo que redactar un extenso informe técnico ante la imposibilidad de mostrar todas las cartulinas en el césped por la violencia del momento. Tras analizar lo sucedido, el árbitro decretó un total de 51 expulsados: 43 futbolistas y 8 miembros de los cuerpos técnicos.

Con este número, el partido pulveriza por completo el anterior récord oficial registrado en los libros de Guinness World Records, que databa de febrero de 2011 en Argentina, cuando un choque entre Claypole y Victoriano Arenas terminó con 36 expulsados. Ahora, la Federación de Fútbol de Minas Gerais deberá estudiar las severas sanciones que recibirán ambos clubes tras protagonizar uno de los episodios más bochornosos de la historia del balompié mundial.